Efectos en los niños

A pesar de la alta incidencia de exposición infantil a la IPV, es importante tener en cuenta que los niños son inherentemente resilientes y pueden superar los eventos estresantes de sus vidas. Una forma en que los niños se curan es que los adultos que se preocupan por ellos les brinden orientación, atención y apoyo después de la violencia de género. Si bien la cantidad de niños expuestos a la IPV sigue siendo asombrosa, los servicios están disponibles para aquellos que los necesitan a medida que el tema de la exposición infantil a la IPV se vuelve más visible.

No todos los niños expuestos a la violencia doméstica se ven afectados por igual o de la misma manera. Para muchos niños, la exposición a la violencia doméstica puede ser traumática y sus reacciones son similares a las reacciones de los niños ante otros factores estresantes traumáticos.

Reacciones inmediatas y efectos a largo plazo

Las reacciones inmediatas de los niños a la violencia doméstica pueden incluir:

  • Ansiedad generalizada

  • Insomnio

  • Pesadillas

  • Dificultad para concentrarse

  • Niveles altos de actividad

  • Mayor agresión

  • Mayor ansiedad por separarse de un padre

  • Preocupación intensa por su seguridad o la seguridad de un padre

Los efectos a largo plazo, especialmente de la exposición crónica a la violencia doméstica, pueden incluir:

  • Problemas de salud física

  • Problemas de conducta en la adolescencia (p. Ej., Delincuencia, abuso de alcohol o sustancias)

  • Dificultades emocionales en la edad adulta (p. Ej., Depresión, ansiedad, trastorno de estrés postraumático)

La exposición a la violencia doméstica también se ha relacionado con un bajo rendimiento escolar. Los niños que crecen con violencia doméstica pueden tener una capacidad de concentración reducida; dificultad para completar el trabajo escolar; y puntuaciones más bajas en las medidas de habilidades verbales, motoras y sociales.

Además de estos efectos físicos, conductuales, psicológicos y cognitivos, los niños que han estado expuestos a la violencia doméstica a menudo aprenden lecciones destructivas sobre el uso de la violencia y el poder en las relaciones. Los niños pueden aprender que es aceptable ejercer control o aliviar el estrés mediante el uso de la violencia, o que la violencia está relacionada de alguna manera con expresiones de intimidad y afecto. Estas lecciones pueden tener un poderoso efecto negativo en los niños en situaciones y relaciones sociales durante la niñez y en la edad adulta.

Al igual que con otros tipos de trauma, las respuestas de los niños a la violencia doméstica varían con la edad y la etapa de desarrollo. Además, las respuestas de los niños dependen de la gravedad de la violencia, su proximidad a los eventos violentos y las respuestas de sus cuidadores.

Reacciones por grupo de edad

La siguiente tabla muestra una breve lista de posibles reacciones o síntomas por grupo de edad.

Desde el nacimiento hasta los 5 De 6 a 11 años De 12 a 18 años
  • Interrupciones para dormir y / o comer
  • Abstinencia / falta de respuesta
  • Intensa ansiedad por separación
  • Llanto inconsolable
  • Regresión del desarrollo, pérdida de habilidades adquiridas
  • Ansiedad intensa, preocupaciones y / o nuevos miedos
  • Mayor agresión y / o comportamiento impulsivo
  • Pesadillas, interrupciones del sueño
  • Agresión y dificultad con las relaciones con los compañeros en la escuela.
  • Dificultad para concentrarse y completar tareas en la escuela.
  • Abstinencia y / o entumecimiento emocional
  • Evasión escolar y / o absentismo escolar
  • Comportamiento antisocial
  • Fracaso escolar
  • Comportamiento impulsivo y / o imprudente, por ejemplo,
    • Absentismo escolar
    • Abuso de sustancias
    • Huyendo
    • Participación en relaciones de pareja violentas o abusivas
  • Depresión
  • Ansiedad
  • Retirada

Es importante recordar que estos síntomas también pueden estar asociados con otros factores estresantes, traumas o alteraciones del desarrollo, y que deben considerarse en el contexto del funcionamiento del niño y la familia.

Proporcionado por la Red Nacional de Estrés Traumático Infantil